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La autoridad laboral resaltó la labor ejecutada por los servicios del Ministerio del Trabajo y resaltó los resultados de los programas ejecutados en capacitación y empleo

 

 

 

 

Pasado un año de los aluviones que azotaron a cinco comunas de Atacama y que dejó cuantiosos daños en las diferentes matrices productivas de la región, la Seremi del Trabajo y Previsión Social, Dissa Castellani, expresó su satisfacción por los avances y labor realizada por los servicios agrupados en dicha cartera que fueron en ayuda directa de los más afectados por la catástrofe, donde se asumieron compromisos y se cumplieron.

En este sentido la autoridad laboral manifestó que, “nos sentimos muy contentos de haber sido un aporte importante de suplir las necesidades de la población atacameña en momentos de tanta emergencia. Esto se realizó gracias al eficiente trabajo de nuestros servicios que lograron cumplir las ambiciosas metas tanto en materia de trabajos de emergencia, capacitación y subsidios”.

En materia de capacitación y empleo, el Ministerio del Trabajo a través del Sence incrementó la gestión y ejecución de los distintos Programas en más del 100 por ciento por la incorporación de cuatro programas en su línea de Contingencia, para hacer frente a la emergencia como fueron los Subsidios a la Retención de Empleo, los programas de empleo de Emergencia y las Becas de Capacitación, solo en este último se capacitaron más de 1700 vecinos de las cinco comunas afectadas en oficios focalizados en la reconstrucción que consideró para cada uno, un subsidio de manutención por 300 mil pesos, un subsidio de movilización y uno de herramientas., con una inversión total superior a los $1400 millones.

A través del Subsidio a la Contratación y Retención de Empleo 1363 trabajadores mantuvieron sus puestos de en empresas que se vieron fuertemente afectadas en su producción tras los aluviones. Mientras fueron 3000 los cupos que se habilitaron en el Programa de Empleos de Emergencia que desde el mes de abril a noviembre benefició a vecinos de las zonas afectadas, con una remuneración de 200 mil pesos líquidos. La inversión en este programa, fue cercana a los 3 mil 500 millones de pesos.

“Hay que destacar el trabajo conjunto de la Dirección del Trabajo e ISL para poder fiscalizar todas aquellas empresas que reactivaron sus labores una vez que se reanudó el accionar productivo de la región después de la catástrofe”, puntualizó la Seremi del Trabajo.

Mientras que el Instituto de Previsión Social tuvo que extremar recursos  para que en un esfuerzo conjunto entre la institución y la entidad pagadora, se pudieran efectuar los pagos rurales programados sin cambio en la calendarización, así mismo, se dispusieron estaciones móviles de atención, las cuales recorrieron las localidades afectadas entregando las atenciones propias de la institución. Acciones que se sumaron a la adoptada por la Dirección de Crédito Prendario, DICREP, más conocida como la “Tía rica”, quien en su momento aplazó sus remates para facilitar la regularización  de situaciones pendientes.

Finalmente Dissa Castellani, explicó que “el Ministerio del Trabajo siempre ha tenido una especial atención por la región de Atacama, hemos sido muy apoyados tanto desde el punto de vista económico con los mayores beneficios que se entregaron a la región, como también con el soporte técnico de funcionarios y funcionarias de diferentes partes del país que vinieron a prestar  su colaboración para poder llevar adelante estas tareas. Así que nos sentimos muy orgullosos de haberlo logrado y a un año de la catástrofe ya estamos pensado en sacar adelante otras tareas que tienen que ver con la reactivación de la economía local y ponernos nuevos desafíos de capacitación y fiscalización para el cumplimiento de la normativa laboral”.